Ni frío ni calor

Hay una época del año que me encanta especialmente: cuando el verano empieza a despedirse y el otoño comienza a asomar.

Ese momento en el que un día sales en chanclas, te tomas un helado y parece que todavía estamos en agosto… y al siguiente han empezado a caer las hojas, refresca y rescatas los calcetines de lana del armario.

Esta ilustración nace precisamente de ese caos maravilloso de entretiempo, cuando nunca sabes muy bien cómo vestirte porque el tiempo tampoco parece tenerlo claro. Una pequeña mofa a esos días en los que puedes pasar del helado al calcetín de lana en cuestión de horas.

Realizada a mano con rotulador sobre papel de 300 g, está llena de color, estampados y pequeños detalles que representan ese cambio de estación de una manera divertida y desenfadada. La ilustración original fue digitalizada posteriormente para su reproducción y distribución.

Disponible en formato 20 × 20 cm.

8,00 €

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